lunes, 26 de abril de 2010

CONTROL DE TRACCION


El control de tracción es un sistema de seguridad automovilística diseñado para prevenir la pérdida de adherencia cuando el conductor se excede en la aceleración del vehículo o cuando realiza un cambio brusco en la dirección. En general se trata de sistemas electrohidráulicos.
Funciona de tal manera que, mediante el uso de los mismos sensores y accionamientos que emplea el sistema antibloqueo de frenos, se controla si en la aceleración una de las ruedas del eje motriz del automóvil patina y en tal caso, el sistema actúa con el fin de reducir el par de giro y así recuperar la adherencia entre neumático y firme






Uso del control de tracción




En vehículos de carretera: el control de tracción ha sido tradicionalmente un aspecto de seguridad para coches de alto rendimiento, los cuales necesitan ser acelerados muy sensiblemente para evitar que las ruedas se deslicen, especialmente en condiciones de mojado o nieve. En los últimos años, los sistemas de control de tracción se han convertido rápidamente en un sistema equipado en todo tipo de vehículos.
En automóvil de carreras: Permite una máxima tracción al acelerar después de una curva, sin deslizamiento de ruedas.


En vehículos todoterreno: el control de tracción es usado en lugar de o en añadido a la mecánica de deslizamiento limitada. Esto es frecuentemente implementado con un límite electrónico de deslizamiento, tan bueno como otros controles computarizados del motor de transmisión. El deslizamiento de ruedas es menor con pequeñas actuaciones del freno, desviando más par de giro a las ruedas que no están deslizando. Esta forma de control de tracción tiene una ventaja sobre un sistema de bloqueo diferencial y es que la dirección y el control del vehículo es más fácil, por lo que estos sistemas pueden estar continuamente activados. Esto crea un menor estrés a la transmisión que es muy importante en vehículos con una suspensión independiente (generalmente más débil que los ejes sólidos). Por otra parte, sólo la mitad de las vueltas serán aplicadas a la rueda con tracción, comparado con un sistema de bloqueo diferencial, y el manejo es menos predecible.

SISTEMA DE FRENOS A.B.S



Dispositivo que evita el bloqueo de las ruedas al frenar. Un sensor electrónico de revoluciones, instalado en la rueda, detecta en cada instante de la frenada si una rueda está a punto de bloquearse. En caso afirmativo, envía una orden que reduce la presión de frenado sobre esa rueda y evita el bloqueo. El ABS mejora notablemente la seguridad dinámica de los coches, ya que reduce la posibilidad de pérdida de control del vehículo en situaciones extremas, permite mantener el control sobre la dirección (con las ruedas delanteras bloqueadas, los coches no obedecen a las indicaciones del volante) y además permite detener el vehículo en menos metros. El sistema antibloqueo ABS constituye un elemento de seguridad adicional en el vehículo. Tiene la función de reducir el riesgo de accidentes mediante el control optimo del proceso de frenado. Durante un frenado que presente un riesgo de bloqueo de una o varias ruedas, el ABS tiene como función adaptar el nivel de presión del liquido de freno en cada rueda con el fin de evitar el bloqueo.

VIDRIOS LAMINADOS


El vidrio empleado en los automóviles están sujetos a condiciones sustancialmente diferentes al resto de los vidrios convencionales.


Por esta razón, el vidrio empleado en automóviles deben estar sometidos a las técnicas de templado o de laminado. La ventaja de estos tipos de vidrios es que, en caso de rotura, se transforma en pequeños fragmentos representando menor peligro de daño a los ocupantes del vehículo.

En el caso del vidrio laminado, por su composición, los fragmentos de vidrio quedan unidos a una lámina de plástico ofreciendo resistencia a la entrada de objetos al interior de un vehículo, garantizando con ello la seguridad de bienes y personas dentro del mismo.
Así mismo, existen otros tipos de vidrios o de tratamientos aplicados a éstos, que mejoran sus características hacia ciertos elementos exteriores como la radiación solar, la lluvia y el sonido:

  • Vidrio laminado y templado tintado.

  • Vidrio tintado en oscuro.

  • Vidrio térmico.

  • Vidrio atérmico o con control solar.

  • Vidrio con antena integrada.

  • Vidrio hidrófobo.

  • Vidrio acústico.